Salir con chicos indios

En muchos casos, ni siquiera se les permite salir con nadie (esto generalmente se aplica a las niñas). Si se les permite salir, generalmente solo se les permite salir con otros chicos indios que sean amigos de la familia, o con el mismo apellido, del mismo pueblo, de la misma religión o con algún tipo de médico. Salir De Ahí Album Indios 02:15; Caramelos De Miel Album Indios 01:45; Ya Paso Album Indios 03:47; Amor De Primavera Album Indios 02:30; Casi Desangelados Album Indios 03:32; Chicos Album Indios 03:24; Laberinto Album Indios 03:48; Adolescente Album Indios 04:46; Desperté Album Indios 04:10; Jullie Album Indios 03:37; Tu Geografía Album ... Indios - Chicos (Letras y canción para escuchar) - Miren a los chicos / Revolcados por ahí / No tienen a donde ir / No saben a donde ir / Miren a las chicas / Revolcadas por ahí / No saben lo que está bien / Cojín infantil - Tipi - 055 Mint · 691-055 Cojín infantil lavable con forma de tipi indio, color 055 Mint, fabricado 100% en algodón para aportar la máxima suavidad. Incluye relleno. Características - Cojín con forma de cabaña de indios (tipi) - No desenfundable Composición TEJIDO: 100% Algodón. Obligados a salir de su tierra por los propietarios del 'Casino Indio Tres Plumas', los chicos organizan a South Park para pelear contra los ricos y poderosos Indios. 30/04/2003 Episodio completo Los padres en India aspiran que sus hijos se casen con una buena chica Hindú…y aunque hay excepciones de extranjeras que se han casado con chicos Indios, normalmente las parejas que logran superar esta etapa lo logran ya que han logrado conocerse personalmente, visitar India, etc. Luego vienen la parte de la adaptación a la India lo cual no ... Otro tema de los Indios, sacado a oído por mi. Cualquier consulta: [email protected] A B Miren a los chicos E F#m Revolcados por ahí D No tienen a donde ir C# No saben a donde ir A B Miren a las chicas E F#m Revolcadas por ahí D No saben lo que esta bien C# No saben lo que esta mal A B Miren a los chicos E F#m Dando vueltas por ahí D No ... Sea extremadamente cauteloso con esta invitación porque se trata de dinero. Comprar en los centros comerciales es algo que los indios consideran “prestigioso” por cualquier razón desconocida. Pero las cosas en los centros comerciales cuestan mucho. Y no quieres que te vean derrochando en ti mismo mientras intentas salir con la mujer. Descargar música de Indios Para descargar música mp3 gratis en tu SmartPhone (Iphone ó Android) debes instalar la aplicación ingresando desde tu telefono a https://app.setbeat.com una vez instalada la aplicación, busca y encuentra la canción de tu agrado y agregala a tu lista de reproduccion.

Sobre la chilenidad. Cualquier crítica o comentario son bienvenidos para mejorar

2020.09.19 03:37 Hykewoofer Sobre la chilenidad. Cualquier crítica o comentario son bienvenidos para mejorar

Siglo XIX, comienza una ola de independencias de las coronas europeas en el continente americano, con la de Estados Unidos en 1783 como la pólvora que inicia este estallido. En el caso de nuestro país, el 18 de septiembre de 1810 se gesta la idea de que debemos separarnos de la corona española porque sinceramente ya a nadie le importaba, ya perdió relevancia y lo único que hacía era cobrar impuestos a la gente que estaba al otro lado del mundo, además de que el rey Fernando VII estaba preso por Napoleón, así que el poder de la corona no regía, y se necesitaba buscar a un nuevo gobernador en el continente. Es ahí donde surge, ese día, esa idea. De 1810 a 1818 salen una montonera de guerras de que nos querían el poder mientras que otros también, unos quieres que se gobierne de la forma A mientras otros querían que se gobernara de la forma B. En ese período, Chile era prácticamente la zona centro-sur actual, de Valparaíso a el Maule, y el resto a nadie le importaba, o era un montón de bosques o eran cerros llenos de arena.
En ese siglo, esa zona que acabo de mencionar fue la importante que ayudó a configurar la chilenidad que, hasta el día de hoy, hemos heredado y se vio. Cuando uno habla del 18 de septiembre, lo primero que se nos viene a la mente son: huaso, rodeo, cueca, asado, empanada, pebre —salsa criolla si hablamos en términos latinoamericanos—, ensalada chilena —ensalada criolla si hablamos con el mismo término del pebre—, campo, vino, y una larga lista de cosas que no enumero acá antes de perder el hilo de lo que quiero decir. Cuando pensamos en las Fiestas Patrias pensamos en el campo, en el huaso o campesino, pensamos en esa zona en donde se gestó la primera imagen de la chilenidad en el siglo XIX, y aún la conservamos y conmemoramos, pero siento que hay algo incorrecto en la imagen de el huaso que nos imaginamos siempre.
Honestamente, me ha parecido raro últimamente pensar en el huaso, ese campesino que nos lo imaginamos como un temporero, tan bien arreglado y bien vestido, la ropa limpia y con tiempo libre para andar en caballo y andar en la medialuna después de un largo día de andar recogiendo uvas o qué sé yo. Es hasta contradictorio pensar en un temporero que está vestido casi de terno, en pleno siglo XIX, con tiempo de sobra para bailar con una mujer también bien arreglada, andar en caballo y cosas de ese tipo. Probablemente a los campesinos o temporeros los mandaban a encerrarse y ellos hacían otro tipo de actividades en su tiempo libre. Esos campesinos me los imagino más como estos huasitos que salen en un programa de no sé qué de los días sábado o domingo, esos que siempre son programas como culturales y se van a la misma zona centro-sur a recorrer pueblos chicos y restaurants para promocionarlos y cosas así. Y ahí me sale este pensamiento que lo tengo como del año pasado o antepasado: cuando vemos el huaso ese vestido tan fino y con tiempo libre para salir a caballo a pasear o a la medialuna, en su tiempo de ocio, no es el huaso sino el patrón del fundo en donde están esos huasos-temporeros de los que hablo. La imagen de el huaso que hemos heredado a lo largo de dos siglos es el patrón de un fundo de la zona centro-sur de Chile. Hasta el día de hoy persiste ese ideal de que el huaso es ese campesino tan bien arreglado, limpio y pulcro, con harto tiempo libre para dedicarse al ocio.
Además, también de mi perspectiva, pensando en la independencia del país, es muy poco probable que al campesino ese de Talca o de Olmué lo hayan tomado en cuenta a la hora de conformarnos como república hace 202 años atrás, quienes conformaron el país, como en todo inicio de una república, eran los que tenían el poder político y económico, y evidentemente el huaso no iba a estar incluido ahí, a lo más lo tomaban en cuenta como ese ser exótico de la parte rural del país, que tenía ciertas diferencias con el campesino argentino —el gaucho— y que ayudaron a diferenciar la chilenidad de la argentinidad en ese aspecto, pero más que eso no.
Siglo XX, pasa un siglo de nuestra independencia y aún seguimos pegado en esa idea de chilenidad, lo mismo para el siglo XXI, según como se celebra cada 18 de septiembre. El imaginario de qué es lo chileno celebrado, siento, se quedó pegado en eso, en el huaso —aclaramos que hay probabilidades de que realmente es el patrón del fundo a lo El señor de La Querencia— de campo, de la zona centro-sur de Chile, algo muy del siglo XIX aún. ¿Es malo? Para nada, no es malo celebrar herencias de nuestra propia identidad, por muy antiguas que sean, pero lo malo es celebrar aquello y sólo aquello año tras año, sin abrir un poco más el espectro de la chilenidad.
Y vuelvo al siglo XIX y las independencias latinoamericanas para indagar un poco más en qué es nuestra identidad. Simón Bolívar decía en su Carta de Jamaica que nosotros “no somos indios ni europeos, sino una especie media entre los legítimos propietarios del país y los usurpadores españoles”. Somos una mezcla, somos mestizos culturalmente y racialmente, somos un dos en uno, una amalgama de cosas, somos españoles e indígenas por partes, todos, por eso somos tan iguales pero al mismo tiempo tan diferentes, y nos forzamos en el siglo XIX a diferenciarnos el uno del otro para decir que la República de Chile no es como la argentina, la peruana o la boliviana por este u otro motivo que nos identifica como tal, y en ello está el huaso y el campo, el paisaje nuestro.
Eso en su momento, han pasado décadas y siglos y seguimos pegados en la idea de que Chile y lo que se celebra de Chile es ese campo maulino, siendo que hay más paisajes que el de la zona centro-sur e incluso están las ciudades a lo largo del todo país. Nos encerramos tanto en esa idea de que la chilenidad es aquello, que dejamos lo que ha venido, con el pasar del tiempo, de lado. Si vemos Chile desde la perspectiva esa de la chilenidad según las Fiestas Patrias, no entraría lo indígena ni mucho menos la ciudad como parte de lo que nos identifica, ni hablar de la modernización. Un ejemplo de cómo se ha excluido lo que no calza con la chilenidad esa que ya he definido es la música.
Como ya sabemos, lo primero que se nos viene a la cabeza cuando vemos un choripán con pebre es “La consentida”, “Chicha de Curacaví”, “Mi banderita chilena” y otras cuecas que son bastante reconocidas por todos nosotros. Y sólo suena eso en las Fiestas Patrias, como si ese género musical tocado en 6/8 fuera la única música chilena y nada más, según la chilenidad. Ahí se me genera otro problema más por culpa de que nosotros hemos ligado lo chileno al siglo XIX del campo de la zona centro-sur y no hemos intentado ir más allá de ello. ¿Hay que dejar de lado la cueca? Para nada, hay que seguir recordándola porque es parte de nuestra identidad, pero ésta no es la única manifestación musical que nos identifica como chilenos, hay muchos más géneros musicales. Si discrimino desde un punto de vista de la chilenidad totalmente ortodoxo, ¿significa que Los Prisioneros no son música para las Fiestas Patrias porque son del siglo XX y de la ciudad? Qué pasa, por ejemplo, con All Tomorrows, ¿no pueden sonar durante del 18 de septiembre porque es death metal técnico cantado en inglés y no en español? Qué pasa con Illapu, ¿baneado totalmente de las Fiestas Patrias porque es muy indígena y poco criollo? ¿Tampoco puede sonar Tiro de Gracia porque, al ser rap, son muy agringados para celebrar lo chileno? Obvio que pueden sonar, es música chilena en el fondo, es parte de nuestra identidad. Como dije antes con Bolívar, somos una amalgama, una mezcla de esto y aquello, eso nos hace chilenos y eso hace nuestra chilenidad.
Cerrando todo este vómito mental reflexivo de las Fiestas Patrias, la chilenidad necesita actualizarse, pero ojo, no por actualizarse significa que debemos dejar a un lado lo antiguo, sino que ésta vaya acompañada con lo nuevo que va surgiendo a través del tiempo en el país porque, en el fondo, sigue siendo parte de nuestra identidad y de nuestras expresiones culturales como nación. Puede que el 18 de septiembre de 2021 haga un asado poniendo puro trap y no por ello mi celebración es una celebración menos chilena porque no calza con esa chilenidad decimonónica, lo mismo si pongo rock, cumbia, punk, salsa, bachata, metal o cualquier otro género musical hecho por músicos chilenos.
Hay que celebrar a Chile completo, todo, no sólo ese pedazo del espacio-tiempo del Chile cuando recién se conformó como república. La chilenidad se debe ampliar, no transformar.
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2020.07.16 06:26 Megustalafalopa69 Popurrí

Sí, lo admito, soy pobre y de derecha, repudio todo lo referente a la izquierda. Aunque desconozco la procedencia de dichos términos antagónicos. A mí las olas me mueven cual barco en la tormenta. Si desde la tele me dicen que odie, voy y lo hago. Mañana voy a la reunión sindical y defiendo al patrón, a las multinacionales que me ofrecen el último celular, el último hueso para el perro humano. ¿Robó un par de naranjas y los vecinos lo cagaron a palo? Perfecto, nadie sale a robar o a matar por necesidad, todos lo hacen porque son unas lacras hijas de puta que culpan al mundo de su miseria. No tuvo nada que ver con esa vez que empujamos al gordito Rogelio bajo el tren con unos amigos, cuando éramos chicos. Detesto a los resentidos que quieren cambiar el mundo porque alguien no les dijo que lo que hacían valía para algo. Aprendan a frustrarse y a entender que son malos en lo que hacen. Siglo hipersensible y aputosado, todo el tiempo se están indignando o poniendo en tela de juicio a alguien. Necesito mi televisión de 60 pulgadas para ver los goles de mi cuadro, ese que tiene que salir a matar cada domingo porque si no son unos pecho frío, putos, perros de mierda que no corren ni la motito del boca torcida de Tabárez. No me vengan con el mundial 2010, eso fue puro culo y si no era porque el negro Gyan recordó su miserable vida pasada antes de patear el penal. En 2014 cambió la cosa, le metimos unos pijazos a los europelotudos pero si el mongui que no tiene dos dedos de frente no hubiera mordido a un jugador (hay imbéciles que lo defienden ¿Podés creer?) podríamos ganarle a los narcocolombianos y capaz llegar a algo más en ese mundial. Ella lo provocó, me vas a decir que las “niñas” de 11 no provocan. Decí que ya estoy muy grande sino alguna cobraba. Me acuerdo que de botija teníamos una amiga en la barra y el día que cumplió 12 la invitamos a salir con los vagos (18 teníamos) y le mostramos el mundo, como habían hecho nuestros tíos con nosotros. Ahora hay un virus que tiene al mundo aislado, el coronavirus o COVID-19. La madre naturaleza nos habla y nos dice que somos lo peor que le pasó y de alguna manera envió esa enfermedad para hacernos pensar. Resentidita la naturaleza eh, comió con los versos neo progresistas del Siglo XXI y ahora se hace la brisca rebelde con mensajes. Antes te hacía sucumbir por un volcán o una glaciación y no discriminaba. Por suerte los humanos que la defienden (estúpidos que todavía creen que ella está de su lado) están tan drogados y preocupados por sus pantalones de tela sintética eco-friendly que no van a rebelarse (lo más duro que pueden hacer es quejarse a través de las pantallas, contra Monsanto o algo de eso. Pero bueno, Lennon se acostó en una cama con la Ono y se creyó que así iba a terminar con el odio del mundo y con las guerras. No hay peor cosa que un pacifista). Amigas corporaciones, denle unos puestos en el gobierno de turno a esos revolucionarios y van a ver como se quedan callados. ¿Latinoamérica unida? Por favor, no quiero tener nada que ver con los indios ni con los intentos de europeos que rondan el sur del continente. El que crea en que la humanidad va a alcanzar una vida en armonía jamás convivió con otro humano, esa paja mental de los buscadores de la utopía me tiene enfermo. Ahora gobierna el Cuqui chico con la coalición multifruta, más le vale que no haga una copia de la Argentina del Macricat sino lo voy a ir a buscar personalmente y le voy a meter la tabla de surf en el orto. No sé, ahora me tira más la izquierda y siento que lo personal es político y si vos NO DECIS QUE SOS DE IZQUIERDA AL IINSTANTE TE TACHO DE FACHO IGNORANTE ANDA A LEER BOBO, también tengo ganas de emborracharme leyendo a Bakunin, vení rastudo hermoso que te hago mía al ritmo de Los pastelitos. El pueblo unido no se va a quedar callado, vamos a la plaza a dar batalla si la cosa estalla estaremo a la talla nos ofenderemos atrás de la pantalla escracharemos a todo el que haya no tendremos miedo ni ningún reparo en demostrar que están equivocados Responderemos con arte y con performances que nos hagan moralmente superiores y defensores de la verdad. Haremos un vivo de IG levantando el puñito y deseando un futuro (o un cargo en la intendencia) para todxs. Ahora quiero quemar a la iglesia, a las universidades, a los medios de comunicación (empezando por Magnolio) y todo lo que me parezca un organismo de control. Quiero ser libre mierdas, quiero poder pegarle a los poetas que creen que hacer 200 poemas contando como batían el café al amanecer es poesía. Chúpenmela forros . Al final me doy cuenta que soy un resentido pero tengo tanto odio acumulado que no sé a quién enfocarlo, así que ataco a todo el mundo. Creo que lo más coherente va a ser entrar con un fusil a una universidad y llevarme a unos cuantos. Mejor, a una escuela pública.
Chau besos
MUCHISIMO TEXTO
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2018.11.13 17:12 marvarlife Al perro más flaco se le pegan las pulgas...

Ya el Fulgencio estaba cansado de tanta fregadera. Cuanti cosa que saliya mal era siempre él el culpable, naiden más!. Y esto le pasaba siempre, no importa dónde, ni cuándo ni cómo, era él, siempre él.
Estaba casi convencido que, como decia el dicho del Tío Licho, que él era el chucho flaco y que por tanto siempre a él se le pegaban las pulgas, es decir, no importaba qué había pasado, cómo había pasado, dónde había pasado, lo que fuera; éra claro que “al chucho más flaco se le pegan las pulgas”.
“A la chucha Maria, yo mejor me voy del cantón que ya no aguanto todo esto” dijo el Fulgencio ya sin ánimos de nada, derrotado y cansado de tanto batallar, de tanto aguantar con todo lo que le achacaban. Y agarró su matata onde puso dos mudadas viejas y zas!, se fue rumbo a donde le apuntaba la nariz.
“achis” dijo, como reflexionando, “si el mundo es grande y mis caites estan nuevitos, a volar caite pues y a echar pulgas a otro lado!” Y no escuchó los lamentos ni razones de la Maria ni de los cipotes quienes le rogaban dejara esa locura, que ellos lo necesitaban allí con ellos.
“nombe hijos, nombe Maria, yo me voy a ver quiago porque la verda quiero algo mejor pa ustedes. Este pueblo esta maldito y agora me voy y en cuanto pueda me los vengo a trer, se los prometo y pongo a Diosito como mi testigo” les dijo jurando haciendo cruz con sus dedos y chupeteandolos con un sonoro beso…y adiós, dijo y se fue con una determinación nunca vista en él.
Y caminó por los cerros y Colinas pasando por algunas viejas aldeas y caseríos y vió con tristeza que el mundo estaba como que muy pobre por todos esos lados; pero, el seguiría caminando, buscando, que según le habían contado, allá en la gran ciudad había trabajo, mucho trabajo y mucho pisto.
Ya las tortillas con queso seco se le habían acabado y sólo le quedaban dos pesos que no podía gastarlos sino en caso de ultra urgencia. El hambre no era de urgencia, el estaba acostumbrado a pasar hambre y además, había en el monte jocotes de pitarrillo y mangos indios que igual servían pa aplacar los ruidos de sus tripas protestonas.
Medio cansado se recostó a la orilla de un cristalino río que había encontrado. Puso su matata de almohada y se quedó viendo pal cielo azul. Pasó más de dos horas viendo las nubes hacer remolinos y formas diversas que se iban creando y desapareciendo al capricho de los juguetones vientos; estaba ido, pensando, soñando con la gran ciudad. De vez en cuando miraba pasar los grandes aviones allá a lo lejos y los miraba desaparecer en la inmensidad de aquel retechulo cielo.
Y se quedó dormido, soñando que un día sería él uno de los pasajeros de aquellos animals voladores; o talvez hasta el “motorista” de esos increíbles chunches!”. Estaba profundo, los ronquidos se esparcían por todos los alrededores y ni las moscas que se le paseaban por los lacios bigotes lograban despertarlo de su profundo soñar.
“Rrrrrrrrrrrrr, Nioooooo, Rrrrrrrrr….” Se escucho el sonido de un avión pequeño acercándose al río. El ruido de las hélices y los motores despertaron al Fulgencio; asustado sintió como si estaba en los algodonales de la hacienda de los Miranda donde cuando andaba en la corta de algodón, sin previo aviso, la avioneta que regaba veneno pasaba por encima de ellos, los cortadores, lanzando el DDT y otros polvos mata bichos. “Sólo mata los bichos, no es malo pa la gente” les decía siempre el caporal. “Sigan muchachos que falta semanas para terminar los cortes!”.
Pero esta avioneta era más grande y parecía que se iba a estrellar contra el río, volando bajo, requete bajo. “A la chucha, solo falta que esa avioneta se caiga y me echen la culpa a mi” dijo el Fulgencio; “yo mejor me voy!” Y se paró y agarrando su matata se sacudió el remendado pantalón, tratando de sacudirse la arena de la playita del cantarín rio.
Y allí es cuando vió aquellos bultos caer desde la fulgurante avioneta; cayeron más de 30 bultos al río, y flotando se fueron yendo con la corriente río abajo. Uno de los bultos cayó casi a la orilla del río, del lado donde Fulgencio estaba y se atascó en una rama de un palo de papaturro que topaba con el río. “Achis, quizas al fin me llego mi diya de suerte; Seguro que esos son bultos de ropita usada pa la gente pobre de estos montes” dijo contento, y se acercó al papaturro y logró “pescar” el bulto.
Pesaba bastante, no menos de 50 libras y estaba muy bien empacado, inclusive protegido contra el agua – resistente al agua, guaterpruf, como decían de los relojes Timex que a veces pasaban vendiendo por el cantón y que nadie podía comprar – y, “que gueno, la ropita no se mojó, que guena suerte!” dijo el Fulgengio muy animado y contento con su suerte.
Y se echó el bulto al hombro y caminó de regreso a su aldea. Llegó re cansado, las canillas temblando, 50 libras y sin comer no era tan chiche pero lo animaba el pensar que llevaba ropitas pa su mujer y sus hijos y la que sobrara la llevaría al tiangue del pueblo pa vender y sacar algunos pesos pa los frijoles.
“Bien dice el dicho, más vale tarde que nunca, verda Maria?” dijo Fulgencio con cara de satisfacción, orgulloso de poder traer algo Bueno a su familia. Y la Maria aun incrédula, presintiendo que alguna cosa mala podia traerles aquel chunche, se fue un tanto renuente a traer el cuchillo romo que usaba en la cocina pa cortar la yuca.
Le dió el cuchillo a Fulgencio quien, con ansias de descubrir lo que venía; comenzó a cortar con gran cuidado -para no romper ninguna pieza- aquel perfectamente amarrado bulto. Le tomó casi diez minutos desmaniar el dichoso bulto, se imaginaba cuanta ropa bonita venía, ropa de marca de la mandan los gringos pa los pobres del país pero que casi siempre se la cogian los encargados de recibir y distribuir y nunca llegaba a la gente que verdaderamente necesitaban.
“Achis, mira Maria, no es ropa este volado, crio que es harina de maiz seco!” dijo el Fulgencio desanimado y triste. Y la probó con un dedo. Estaba amarga y de un gusto feo.
“que mala suerte Maria, ya está pasada la triste harina, está amarga y tiene un sabor refeyo” exclamó ya enojado. “ya deciya yo, que esto era muy gueno pa ser cierto, malaya mi suerte!” dijo mirando al cielo como reclamando a alguien por aplastarle su efímera alegría que le había durado un solo día, el día entero que le llevó en regresar al rancho con el triste bulto al hombro.
Se sento desalentado y cabizbajo; ahora sí, se dijo a sí mismo, “todas esas babosadas y malas suertes eran su culpa”; y que a lo mejor, en verdad, él estaba “salado” y que todo lo malo que ocurría a su alrededor era su mera y única culpa.
Agarró el bulto y lo tiró en el patio de atrás del rancho a la par de un majoncho sin majonchos. “Lo siento Maria, me voy agora mesmo que tengo que seguir mi pensada”. Y no hubo ruego ni llorada de cipotes que lo disuadiera de retomar su, momentaneamente parado Proyecto.
“me voy a buscar la vida y no pararé hasta que estos mis caites estén gastados hasta las lonas o hasta que venga con diez mil pesos pa construir una casita Buena” dijo con gran aplomo, seguro que ahora si no regresaba sino era con suficiente pisto pa la casita y pa comer bien.
Y pensó que su viaje hacia oriente no le habia traido suerte y decidio salir rumbo opuesto, hacia occidente, talvez, si tenia suerte podía llegar a la mera capital donde si abundaban los trabajos. Pasó tres días camina y camina, por ratos conseguía jalón montado en alguna carreta de bueyes o en tractores jala cana. Llegó a un pequeño pueblo de calles empedradas y casas de calicanto, techos de teja roja. Le pareció re bonito, un carretero le habia dicho que en ese pueblo había gente de pisto que talvez con un poco de suerte podría conseguir trabajo.
Caminó hacia el centro, como le había indicado el carretero y pasó enfrente del parque del centro donde alrededor se veían casas más grandes y más bonitas, con sus grandes corredores y amuebladas con muebles de madera fina y hamacas tejidas. Era la zona de casas de los ricos del pueblo y también donde, en el lado opuesto a las grandes casas, se erigía una Hermosa iglesia de estilo barroco con su gran campanario y sus grandes y elaboradas puertas de maderas finas.
A la derecha de la iglesia estaba el edificio de la alcaldía municipal, una construcción de paredes blancas y adornadas con ladrillos rojizos que contrastaban y resaltaban con buen gusto la moderna construcción.
Fulgencio estaba anodadado y miraba pa todos lados, este pueblo era “arrecho”, una chulada, nada que ver con su caserio pobre, pensó. La gente se paseaba bien vestida y alegre por el gran parque, algunos iban rumbo a la iglesia, otros sentados en las cómodas y preciosas bancas de madera y hierro forjado bajo las sombras de los frondosos árboles de abetos y pinos verdes. Estaba Seguro que era aquí, en este re-bonito pueblo donde su suerte cambiaría; y, con fervor y mirando hacia la Hermosa iglesia le pidió a Dios que esta vez si le echara una mano de a deveras; que confiaba en él; que cuando regresara le pondría un altar al niño Jesús y a San Crisantemo, se lo prometió con gran fe y devoción acompañando su petición con una serie de siete persignaciones y supiros.
Mientras esto pasaba, allá en el río donde habian caído los bultos del cielo, había pasado a darle agua a su burro un campesino del mismo caserío donde Fulgencio vivía. Mientras tomaba agua él y su burro, vio a lo lejos una polvareda. Por puro instinto y, por si acaso era cosa del diablo, escondió al burro en los matorrales y él se escondió detrás del palo de papaturro y se quedó allí en silencio, observando la polvareda acercarse a gran velocidad. Era un gran pickup truck, un Toyota nuevecito del que se bajaron cuatro hombres armados con fusiles y pistolas. Se miraban como personas de “malas pulgas”, y recorrieron la orilla del rio buscando algo y maldiciendo su mala suerte.
Uno de ellos, el que parecía ser el mero jefe dijo en voz alta y de pocos amigos: “Busquen bien pendejos que si no encuentramos ese paquete nos jodemos todos!”. Y buscaron por casi una hora y no encontraban el tal paquete. El Jefe habló de nuevo y dijo: Si el paquete no está por aquí, alguno de estos campesinos estúpidos lo ha de haber encontrado.
Vamos a pasar por los caseríos y ofrecemos una recompensa a quien sepa de el paquete o de quién lo tenga. Y se fueron de aldea en aldea y nadie sabía nada.
Chilo, el campesino amigo de Fulgencio suspiró hondo al ver a aquellos maleantes irse. Con seguridad pasarian por su aldea, pero allí, según Chilo, no encontrarían nada pues en su aldea la gente no salia pa ningún lado; él era el único que con su burro acarreaba leña pa vender en los caseríos de los alrededores.
“amonos burro no vaya ser el diablo questos maishtros nos encuentren y piensen que nojotros encontramos su bulto” Y se fue a paso rápido a su casa allá en la aldea antes que otra cosa sucediera. Llegó medio asustado aun, pero ya más tranquilo.
Le contó su mujer, la Nancha, que unos hombres como guardias, bien armados, habían pasado por la aldea buscando un chunche y que pagaban diez mil pesos a quien supiera de ese volado. “diez mil pesos, te podes imaginar vos Chilo!” dijo la mujer haciendo ademanes y soñando con todo ese pisto en la bolsa de su desgastado delantal.
En la casa de Fulgencio, la María se asustó al ver a aquellos cuatro enpistolados. Tenían cara de malos y le temblaron las patas al escuchar que andaban buscando un bulto y que daban una recompensa en puro cash, diez mil pesos, sin hacer preguntas ni averiguaciones. La Maria sólo les dijo “no señorones, aquí no hemos visto nada”.
Los hombres se fueron rumbo a la siguiente aldea, se veian frustrados y desesperados; María corrió al patio y vió que el paquete estaba allí y sintió un escalofrío sabiendo que era eso lo que aquellos hombres peligrosos buscaban. “es que ese burro del Fulgencio solo en problemas nos mete!” dijo la Maria; “malaya que ni estando lejos nos siga trayendo mala suerte; Dios nos libre” dijo enfadada, pero mas que enfadada, re asustada.
Se fue donde su amiga la Nancha a preguntar si estaba por allí el Chilo. “puesi aquí esta vos Maria, pa que te es gueno ese gueno para nada?” Y le contó el cuento de los enpistalados y le contó que el Fulgencio había hallado el tal bulto pero que ella no había tenido valor de decírselo a los hombres pues le dieron miedo con sus caras de bravos y malas gentes.
“Achis, Maria, ya salimos de pobres!; orita mesmo me voy a buscar a esos maishtros y les entrego el bulto” dijo emocionado el Chilo quién había escuchado la conversación de las mujeres.
“estás siguro vos Chilo?” dijo la Nancha con el seño bien fruncido de pura preocupación. “hay que tener cuidado que la Maria tiene razón, esos hombres se ven como malos. “no seyas bruta mujer, no ves que esos dijeron que el tal paquete valia mas de “cincuenta mil verdes”…y verdes son los meros dolares gringos, así es que diez mil pesos es como que nada para ellos”
Se fue Chilo a buscar a los dueños del dichoso paquete. Como pudo lo amarró de nuevo y lo subió al lomo de su burro y se fueron, burro y hombre, en busca de fortuna. Poco habían recorrido cuando vió venir en sentido contrario la veloz polvareda que ya antes había visto allá río abajo. Y se paró en el medio de la callejuela de polvo, mas apta para carretas y burros que para vehiculos motorizados, y les hizo señas de parar. “que te pasa idiota, apártate o te aplastamos” le grito desde la cama del pickup uno de los pistoleros.
Chilo no se apartó y, más por lástima al burro que a aquel bruto campesino, metieron los frenos y pararon. “guenas tardes señores, aquí les traigo el bulto que buscan, lo encontró mi amigo el Fulgencio y pensó quera ropa usada pero sólo encontró un polvo rancio y dejó el paquete tirado”.
Se miraron los bandidos los unos a los otros, incrédulos, era una gran suerte, se habían salvado de una segura muerte; el gran Jefe de la capital nunca les habría perdonado esa pérdida. Se bajaron y comprobaron que, en efecto, era el tan ansiado paquete.
No sabían si matar de una vez a Chilo y su burro o si dejarlos ir. A ellos les daba lo mismo una cosa o la otra. Se inclinaron por lo mas facil para ellos, matarlo y ya. “Diosito me los puso en el camino, son ustedes el milagro que mi chero Fulgencio y yo hemos estado pidiendo dende años atrás; con el pistillo que ustedes nos darán, salimos de pobres; bendito seya El Niño de Atocha y ustedes” les dijo alegre Chilo.
El jefe hizo señas a sus tres matones que se detuvieran. Las palabras de Chilo le recordaron de su propia historia, cuando el era pobre e ingenuo, cuando el era bueno y sin mancha. Y allí mismo saco de su bolsa los diez mil pesos prometidos, se los dió al Chilo quien jamas en su vida habia visto semejante rimero de billetes juntos, todos de cien pesos cada uno. Era pisto equivalente a diez años de trabajo de él y Fulgencio juntos. Vaya con Dios amigo, jamas cuentes de esto a nadie, dijo el jefe a Chilo.
La Maria construyo su casita con sus cinco mil pesos y hasta le sobro pa montar una medio tiendita. El Fulgencio regresó un año después, venía con quinientos pesos que había logrado ahorrar, no era mucho, pero al menos era algo pa comenzar se había dicho. De todas maneras ya se sentía muy triste y sólo lejos de su Maria y sus cipotes con quienes no se habia podido comunicar desde el día que se fue.
Se sorprendió al pasar por el rancho del Chilo; ya no era un rancho, era una bonita casa de adobe y tejas de la que en el techo salía una antenna de televisión como la de sus patrones allá en San Chico, el pueblo de los maishtros ricos. Pero estaba ansioso por llegar a su rancho y siguió de largo.
Se acerco a su rancho que ya tampoco era un rancho. Era también una bonita casa, igual que la del Chilo, y con un rotulo de la Coca Cola que ademas decia Tienda Maria.
Y salieron Mariay los cipotes, y se abrazaron y lloraron emocionados, al fin de nuevo juntos, y, entre risas, abrazos y alegria, a modo de chiste, dijo la Maria “Todo esto es culpa tuya Fulgencio”, y le explicó después la historia del bulto de polvos rancios…en ese mismo momento pasaba por enfrente un chucho aguacatero, flaco y triste. Y dijo Fulgencio, “venite Firulais, ya se acabaron tus días de chucho pobre y pulgoso; te quedas con nosotros ...y nunca más quiso Fulgencio escuchar ni repetir aquel dicho de que “al perro más flaco se le pegan las pulgas”
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2018.04.07 18:18 marvarlife Al perro más flaco se le pegan las pulgas!

Al chucho más flaco se le pegan las pulgas!
Ya el Fulgencio estaba cansado de tanta fregadera. Cuanti cosa que saliya mal era siempre él el culpable, naiden más!. Y esto le pasaba siempre, no importaba dónde, ni cuándo ni cómo, era él, siempre él.
Estaba casi convencido que, como decia el dicho del Tío Licho, que él era el chucho flaco y que por tanto siempre a él se le pegaban las pulgas, es decir, no importaba qué había pasado, cómo había pasado, dónde había pasado, lo que fuera; éra claro que era él el responsable...”al chucho más flaco se le pegan las pulgas” resonaba en su cabeza.
“A la chucha Maria, yo mejor me voy del cantón que ya no aguanto todo esto” dijo el Fulgencio ya sin ánimos de nada, derrotado y cansado de tanto batallar, de tanto aguantar con todo lo que le achacaban. Y agarró su matata onde puso dos mudadas viejas y zas!, se fue rumbo a donde le apuntaba la nariz.
“achis” dijo, como reflexionando, “si el mundo es grande y mis caites estan nuevitos, a volar caite pues y a echar pulgas a otro lado!” Y no escuchó los lamentos ni razones de la Maria ni de los cipotes quienes le rogaban dejara esa locura, que ellos lo necesitaban allí con ellos.
“nombe hijos, nombe Maria, yo me voy a ver quiago porque la verda quiero algo mejor pa ustedes. Este pueblo esta maldito y agora me voy y en cuanto pueda me los vengo a trer, se los prometo y pongo a Diosito como mi testigo” les dijo jurando haciendo cruz con sus dedos y con un sonoro beso en el dedo gordo y levantando la cruz al cielo; “adiós!” dijo y se fue con una determinación nunca vista en él.
Y caminó por los cerros y Colinas pasando por algunas viejas aldeas y caseríos y vió con tristeza que el mundo estaba como que muy pobre por todos esos lados; pero, el seguiría caminando, buscando, que según le habían contado, allá en la gran ciudad había trabajo, mucho trabajo y mucho pisto.
Ya las tortillas con queso seco se le habían acabado y sólo le quedaban dos pesos que no podía gastarlos sino en caso de ultra urgencia. El hambre no era de urgencia, el estaba acostumbrado a pasar hambre y además, había en el monte jocotes de pitarrillo y mangos indios que igual servían pa aplacar los ruidos de sus tripas protestonas.
Medio cansado se recostó a la orilla de un cristalino río que había encontrado. Puso su matata de almohada y se quedó viendo pal cielo azul. Pasó más de dos horas, viendo las nubes hacer remolinos y formas diversas allá en el cielo; estaba ido, pensando, soñando con la gran ciudad. De vez en cuando miraba pasar los grandes aviones allá a lo lejos y los miraba desaparecer en la inmensidad de aquel retechulo cielo.
Y se quedó dormido, soñando que un día sería él uno de los pasajeros de aquellos animals voladores; o talvez hasta el “motorista” de esos increíbles chunches!”. Estaba profundo, los ronquidos se esparcían por todos los alrededores y ni las moscas que se le paseaban por los lacios bigotes lograban despertarlo de su profundo soñar.
“Rrrrrrrrrrrrr, Nioooooo, Rrrrrrrrr….” Se escucho el sonido de un avión pequeño acercándose al río. El ruido de las hélices y los motores despertaron al Fulgencio; asustado sintió como si estaba en los algodonales de la hacienda de los Miranda donde cuando andaba en la corta de algodón, sin previo aviso, la avioneta que regaba veneno pasaba por encima de ellos, los cortadores, lanzando el DDT y otros polvos mata bichos. “Sólo mata los bichos, no es malo pa la gente” les decía siempre el caporal. “Sigan muchachos que falta semanas para terminar los cortes!”.
Pero esta avioneta era más grande y parecía que se iba a estrellar contra el río, volando bajo, requete bajo. “A la chucaha, solo falta que esa avioneta se caiga y me echen la culpa a mi” dijo el Fulgencio; “yo mejor me voy!” Y se paró y agarrando su matata se sacudió el remendado pantalón, tratando de sacudirse la arena de la playita del cantarín rio.
Y allí es cuando vió aquellos bultos caer desde la fulgurante avioneta; cayeron más de 30 bultos al río, y flotando se fueron yendo con la corriente río abajo. Uno de los bultos cayó casi a la orilla del río, del lado donde Fulgencio estaba y se atascó en una rama de un palo de papaturro que topaba con el río. “Achis, quizas al fin me llego mi diya de suerte; Seguro que esos son bultos de ropita usada pa la gente pobre de estos montes” dijo contento, y se acercó al papaturro y logró “pescar” el bulto.
Pesaba bastante, no menos de 50 libras y estaba muy bien empacado, inclusive protegido contra el agua – resistente al agua, como decían de los relojes Timex que a veces pasaban vendiendo por el cantón y que nadie podía comprar – y, “que gueno, la ropita no se mojó, que guena suerte!” dijo el Fulgengio muy animado y contento con su suerte.
Y se echó el bulto al hombro y caminó de regreso a su aldea. Llegó re cansado, las canillas temblando, 50 libras y sin comer no era tan chiche pero lo animaba el pensar que llevaba ropitas pa su mujer y sus hijos y la que sobrara la llevaría al tiangue del pueblo pa vender y sacar algunos pesos pa los frijoles.
“Bien dice el dicho, más vale tarde que nunca, verda Maria?” dijo Fulgencio con cara de satisfacción, orgulloso de poder traer algo Bueno a su familia. Y la Maria aun incrédula, presintiendo que alguna cosa mala podia traerles aquel chunche, se fue un tanto renuente a traer el cuchillo romo que usaba en la cocina pa cortar la yuca.
Le dió el cuchillo a Fulgencio quien, con ansias de descubrir lo que venía; comenzó a cortar con gran cuidado -para no romper ninguna pieza- aquel perfectamente amarrado bulto. Le tomó casi diez minutos desmaniar el dichoso bulto, se imaginaba cuanta ropa bonita venía, ropa de marca de la mandan los gringos pa los pobres del país pero que casi siempre se la cogian los encargados de recibir y distribuir y nunca llegaba a la gente que verdaderamente necesitaban.
“Achis, mira Maria, no es ropa este volado, crio que es harina de maiz seco!” dijo el Fulgencio desanimado y triste. Y la probó con un dedo. Estaba amarga y de un gusto feo.
“que mala suerte Maria, ya está pasada la triste harina, está amarga y tiene un sabor refeyo” exclamó ya enojado. “ya deciya yo, que esto era muy gueno pa ser cierto, malaya mi suerte!” dijo mirando al cielo como reclamando a alguien por aplastarle su efímera alegría que le había durado un solo día, el día entero que le llevó en regresar al rancho con el bulto al hombro.
Se sento desalentado y cabizbajo, ahora sí, se decía a si mismo, que todas esas babosadas y malas suertes eran su culpa, y que a lo mejor, en verdad, el estaba “salado” y que todo lo malo que ocurría a su alrededor era su mera y única culpa.
Agarró el bulto y lo tiró en el patio de atrás del rancho a la par de un majoncho sin majonchos. “Lo siento Maria, me voy agora mesmo que tengo que seguir mi pensada”. Y no hubo ruego ni llorada de cipotes que lo disuadiera de retomar su, momentaneamente parado Proyecto.
“me voy a buscar la vida y no pararé hasta que estos mis caites estén gastados hasta las lonas o hasta que venga con diez mil pesos pa construir una casita Buena” dijo con gran aplomo, Seguro que ahora si no regresaba sinno era con suficiente pisto pa la casita y pa comer bien. Y penso que su viaje hacia oriente no le habia traido suerte y decidio salir rumbo opuesto, hacia occidente, talvez, si tenia suerte podia llegar a la mera capital donde si abundaban los trabajos. Paso tres dias camina y camina, por ratos conseguia Jalon montado en alguna carreta de bueyes o en tractors jala cana. Llego a un pequeno pueblo de calles empedradas y casas de calicanto, techos de teja roja. Le parecio re bonito, un carretero le habia dicho que en ese pueblo habia gente de pisto que talvez con un poco de suerte podria conseguir trabajo. Camino hacia el centro, como le habia indicado el carretero y paso enfrente del parque del centro donde alrededor se veian casas mas grandes y mas bonitas, con sus grandes corredores y amuebladas con muebles de madera fina y hamacas tejidas. Era la zona de casas de los ricos del pueblo y tambien donde en el lado opuesto a las grandes casas, se erigia una Hermosa iglesia de estilo barroco con su gran campanario y sus grandes y elaboradas puertas de maderas finas. A la derecho de la iglesia estaba el edificio de la alcaldia municipal, una construccion de paredes blancas y adornadas con ladrillos rojizos que contrastaban y resaltaban con buen gusto la moderna construccion.
Fulgencio estaba anodadado y miraba pa todos lados, este pueblo era “arrecho”, una chulada, nada que ver con su caserio pobre. La gente se paseaba, bien vestida y alegre por el gran parque, algunos iban rumbo a la iglesia, otros sentados en las comodas y preciosas bancas de madera y hierro forjado bajo las sombras de los frondosos arboles de abetos y pinos verdes.Estaba Seguro que era aqui, en este pueblo, donde su suerte cambiaria; y, con fervor y mirando hacia la Hermosa iglesia le pidio a Dios que esta vez si le echara una mano de deveras; que confiaba en el, que cuando regresara le pondria un altar al nino Jesus y a San Crisantemo, se lo prometio con gran fe y devocionacompanando se peticion con una serie de siete persignaciones y supiros.
Mientras esto pasaba, alla en el rio donde habian caido los bultos del cielo, habia pasado a darle agua a su burro un campesino del mismo caserio donde Fulgencio vivia. Mientras tomaba agua el y su burro, vio a lo lejos una polvareda. Por puro instinto y, por si acaso, escondio al burro en los matorrales y el se escondio detras del palo de papaturro y se quedo alli en silencio, observando la polvareda acercarse a gran velocidad. Era un gran pickup truck, un Toyota nuevecito del que se bajaron cuatro hombres armados con fusiles y pistolas. Se miraban como personas de “malas pulgas”, y recorrieron la orilla del rio buscando algo y maldiciendo su mala suerte.
Uno de ellos, el que parecia ser el mero jefe dijo en voz alta y de pocos amigos: “Busquen bien pendejos que si no encuentramos ese paquete nos jodemos todos!”. Y buscaron por casi una hora y no encintraban el tal paquete. El Jefe hablo de nuevo y dijo: Si el paquete no esta por aqui, alguno de estos campesinos estupidos lo ha de haber encontrado. Vamos a pasar por los caserios y ofrecemos una recompensa a quein sepa de el paquete o a quien lo tenga. Y se fueron de aldea en aldea y nadie sabia nada. Chilo, el campesino amigo de Fulgencio suspiro hondo al ver a aquellos maleantes irse. Con seguridad pasarian por su aldea pero alli, segun Chilo, no encontrarian nada pues en su aldea la gente no salia pa ningun lado; el era el unico que con su burro acarreaba lena pa vender en los caserios de los alrededores. “amonos burro no vaya ser el diablo questos maishtros nos encuentren y piensen que nojotros encontramos su bulto” Y se fue a paso rapido a su casa alla en la aldea antes que otra cosa sucediera. Llego medio asustado aun, pero ya mas tranquilo. Le conto su mujer, la Nancha, que unos hombres como guardias, bien armados, habian pasado por la aldea buscando un chunche y que pagaban diez mil pesos a quien supiera de ese volado. “diez mil pesos, t epodes imaginar vos Chilo!” dijo la mujer hacienda ademanes y sonando con todo ese pisto en la bolsa de su desgastado delantal.
En la casa de Fulgencio, la Maria se asuto al ver aquellos cuatro enpistolados. Tenian cara de malos y le temblaron las patas al escuchar que andaban buscando un bulto y que daban una recompense en puro cash, diez mil pesos, sin ahcer preguntas ni averiguaciones. La Maria solo les dijo “no senorones, aqui no hemos visto nada”. Los hombres se fueron rumbo a la siguiente aldea, se veian frustrados y desesperados; Maria corrio al patio y vio que el paquete estaba alli y sintio un escalofrio sabiendo que era eso lo que aquellos hombres peligrosos buscaban. “es que ese burro del Fulgencio solo en problemas nos mete!” dijo la Maria; “malaya que ni estando lejos nos siga trayendo mala suerte; Dios nos libre” dijo enfadada, pero mas que enfadada, re afligida. Se fue donde su amiga la Nancha a preguntar s estaba por alli el Chilo. “puesi aqui esta vos Maria, pa que tee s gueno ese gueno para nada?” Y le conto el cuento de los enpistalados y le conto que el Fulgencio habia hayado el tal bulto pero que ella no habia tenido valor de decirselo a los hombres pues le dieron miedo con sus caras de bravos y malas gentes. “Achis, Maria, ya salimos de pobres; orita mesmo me voy a buscar a esos maishtros y les entrego el bulto” dijo emocionado el chilo quien habia escuchado la conversacion de las mujeres. “estas siguro vos Chilo?” dijo la Nancha con el seno bien fruncido de pura preocupacion. “hay que tener cuidado que la Maria tiene razon, esos hombres se ven como malos. “no seyas bruta mujer, no ves que esos dijeron que el tal paquete valia mas de “cincuenta mil verdes”…y verdes son los meros dolares grngos, asi es que diez mil pesos es como que nada para ellos” Se fue Chilo a buscar a los duenos del Famoso paquete. Como pudo lo amarro de nuevo y lo subio al lomo de su burro y se fueron. Poco habian recorrido cuando vio venire n sentido contrario la veloz polvareda que ya antes habia visto alla rio abajo. Y se paro en el medio de la callejuela de polvo, mas apta para carretas y burros que para vehiculos motorizados, y les hizo senas de parar. “que te pasa idiota, apartate o te aplastamos” le grito desde la cama del pickup uno de los pistoleros. Chilo no se aparto y, por lastima al burro mas que al bruto campesino, metieron los frenos y pararon. “guenas tardes senores, aqui les traigo el bulto que buscan, lo encontro mi amigo el Fulgencio y penso que era ropa usada pero solo encontro un polvo rancio y dejo el paquete tirado”. Se miraron los bandidos los unos a los otros, incredulous, era una gran suerte, se habian salvado de una segura muerte; el gran Jefe de la capital nunca les habria perdonado esa perdida. Se bajaron y comprobaron que, en efecto, era el tan ansiado paquete.
No sabian si matar de una vez a Chilo y su burro o si dejarlo ir. A ellos les daba lo mismo una cosa o la otra. Se inclinaron por lo mas facil para ellos, matarlo y ya. “Diosito me los puso en el camino, son ustedes el milagro que mi chero Fulgencio y yo hemos estado pidiendo dende anos atras; con el pistillo que ustedes nos daran, salimos de pobres; bandito sea el nino de Atoche y ustedes” les dijo alegre Chilo. El jefe hizo senas a sus tres matones que se detuvieran. Las palabras de Chilo le recordaron de su propia historia, cuando el era pobre e ingenuo, cuando el era bueno y sin mancha. Y alli mismo saco de su bolsa los diez mil pesos prometidos, se los dio al Chilo quien jamas en su vida habia visto semejante rimero de billetes, todos de cien pesos cada uno. Era pisto equivalente a diez anos de trabajo de el y Fulgencio juntos. Vaya con Dios amigo, jamas cuentes de esto a nadie, dijo el jefe a Chilo.
La Maria construyo su casita con sus cinco mil pesos y hasta le sobro pa montar una medio tiendita. El Fulgencio regreso un ano despues, venia con quinientos pesos que habia logrado ahorrar, no era mucho, pero al menos era algo pa comenzar se habia dicho. De todas maneras ya se sentia muy triste y solo lejos de su Maria y sus cipotes con quienes no se habia podido comunicar desde el dia que se fue. Se sorprendio al pasar por el ranchi del Chilo; ya no era un rancho, era una bonita casa de adobe y tejas de la que en el techo salia una antenna de television como la de sus patrones alla en San Chico, el pueblo de los maishtros ricos. Pero estaba ansioso por llegar a su rancho y siguio de largo.
Se acerco a su rancho que ya tampoco era un rancho. Era tambien una bonita casa, igual que la del Chilo, y con un rotulo de la Coca Cola que ademas decia Tienda Maria. Y salio Mariay los cipotes, y se abrazaron y lloraron emocionados, al fin de nuevo juntos y dijo la Maria con risas y Alegría “Todo esto es culpa tuya Fulgencio”…y nunca más quiso Fulgencio escuchar ni repetir aquel dicho de que “al chucho mas flaco se le pegan las pulgas”
Y la María, Fulgencio, los cipotes y hasta Firulais vivieron felices hasta que...queeeee?!
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2016.08.11 13:58 Thotila [Throwback thursday/Anecdotario] Para ir tirando el jueves

Me tomo el atrevimiento de robarle descaradamente los threads a u/dimensionargentina y u/Elvaga y por esta semana unicamente. Mi intencion, si es del beneplacito del resto del sub, es unir ambos threads de anecdotas y estaria bueno que quedaran semanalmente fijos los jueves, y los chistes pasaran al viernes (porque el thread semanal del viernes es medio pete y siempre esta mejor salir de gira con una nueva bateria de chistes para mal contar borracho :D). Dejo la iniciativa para que ustedes elijan si les cabe o no.
Cuando era chico, tendria como unos 8 años, con mi familia teniamos un Citroen Ami 8 con el que nos ibamos de vacaciones a la costa. En una de esas vacaciones, mis viejos quisieron llevarnos a mis hermanos y a mi a Fuerte Apache, una especie de parque tematico ambientado en el lejano far west, de construcciones de madera, rodeada de una empalizada muy al estilo de indios y vaqueros como se ven en las peliculas. Parecia un lugar copado, pero mucho no lo pude ver por los hechos que relatare a continuacion:
Llegamos, estacionamos fuera de la empalizada y entramos. El primer local que habia dentro era de maquinas de video juegos, a la mierda el samba, los indios y vaqueros corriendose a los tiros por la calle central olo que tenga para ofrecer como entetenimiento, yo me quedo en los vicios. Mis viejos querian ir a recorrer el lugar, asi que le dijeron a mi hermana que se quedara conmigo (ella es 3 años mayor), en un rato nos vendrian a buscar y iriamos a otras atracciones.
Termino de viciar mis fichas y la busco a mi hermana, que por supuesto no esta por ningun lado. Salgo del local (todavia dentro del parque) y busco a mis viejos, que no estan por ningun lado. Entonces pense "estoy perdido", e hice lo mas sensato que se me ocurrio en el momento, volver al auto.
Sali del parque y di la vuelta a la empalizada donde estaba el estacionamiento, fui hasta el Ami 8 y me puse a despegar los bichos de la parrilla frontal y a jugar con ellos sobre el capot. Imagine que mis viejos no me iban a encontrar e iban a ir a ver si estaba en el auto.
Puse varios alguaciles en formacion, se enfrentaban a un grupo de cascarudos comandados por una mosca. El sol pegaba mucho
Ahora los alguaciles se habian aliado con los cascarudos y rescataban moscas. Pasaba el tiempo.
Despues me puse a arrancar unos yuyos para hacerles puentes a los cascarudos. Me doy cuenta que tenia mucha sed.
Iba a ponerme a escarbar la tierra a ve si enconrtaba algunas lombrices, y me di cuenta que habia pasado muchisimo tiempo "Donde carajo esta esta gente?" me pregunte.
En eso siento voces en la entrada de estacionamiento, me muevo hasta la parte trasera del auto y lo veo a mi viejo charlando con el tipo de la garita. Le grito "PAPA!!!", y corro hasta el.
"Donde te metiste?" me dice. "Estaba en el auto jugando con bichos", le digo. Nos ibamos juntos al interior del parque, entonces me alza sobre su cabeza y me sienta en sus hombros mientras dice "Que, te metiste abajo del auto?". Tenia ganas de contestar "Como mierda me voy a meter abajo del auto? sos boludo? estaba ahi nomas!" pero cuando mi viejo giro hacia adentro, en la entrada, habia un mundo de gente, todos mirandonos, y cuando mi viejo da un paso al interior, se escucha una voz que grita "AHI ESTA THOTILA!" y la muchedumbre estallo en aplausos. La gente, entre aplausos y ovaciones, se abre formando un sendero, hasta el final del parque, desde donde aparece mi vieja llorando desconsoladamente, me baja de mi viejo y me abraza muy fuertemente, y entre sollozos me dice "Te fuimos a buscar a unos tachos de aceite que hay al fondo, a ver si aparecias muerte, BUAAAAA". "Banca un poco, exhagerada" pense, pero lloraba con tanta emocion que me hizo llorar a mi tambien.
Mi vieja le pregunta a mi viejo donde me habia encontrado, y mi viejo dice "Se metio abajo del auto". "La reconcha de tu madre" pense, y dije "No estaba abajo del auto, estaba en el capot jugando con bichos" pero habia tantas ovaciones que no me oyo nadie, y lo volvi a gritar, pero de nuevo nadie me oyo.
Estuve "perdido" dos horas en el parque de diversiones Fuerte Apache, yo nunca me entere, pero todo el parque estaba revolucionado buscandome.
"Te llamaron un monton de veces por el altavoz", me dijeron. "Estaba en el auto", dije. Asi que mis viejos decidieron que el viaje emocional habia sido suficiente diversion por ese dia y nos volvimos a casa. En el camino de salida del parque, la gente me saludaba "Chau Thotila".
Es hasta el dia de hoy, que cada puta reunion familiar sale el tema de Fuerte Apache, y mi viejo diciendo "Se escondio abajo del auto", sin reconocer nunca que por paja y fijarse asi nomas, a pesar de haber ido varias veces hasta el auto jamas de encontro.
Deja en este thread esa anecdota recurrente de tu famlia, esa que siempre sale en una navidad o en año nuevo. Esa que cuentan en cada cumpleaños o en cada casamiento. Compartila aca asi vamos tirando, en este dia previo al viernes.
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2015.10.11 00:58 jcjvpodemos Carta a Pablo Iglesias(Para que frunza el ceño)

Es el momento.Es ahora.Podemos debe mantener la brecha abierta,debe concluir desde sus bases que el espíritu movilizador del 15-M no fue algo fortuito,un azar imprevisto de emociones echadas a la calle sino la comisura abierta de una herida,una herida que había hecho conciencia,una herida que había hecho pueblo.El pueblo,los ciudadanos,la gente asistía con estupefacción-merece la pena recordarlo-a un baile de despropósitos económicos,a una corrupción manifiesta que revelaba la manipulación,el latrocinio,la engañifa y la probatura inmoral de un sistema que fagocitaba la sociedad del bienestar-que era otra engañifa-y destruía la dignidad del individuo haciendo esclavitud en los recortes y en las continuas políticas antisociales que tenían como único objetivo desbaratar a las clases medias en detrimento de una nueva clase aristocrática que acumulaba el eurodólar.No había respuestas.Quiero recordar esto porque hace falta la memoria ante el soborno mediático y las emociones veletas.No las había.Había una feria de vanidades y cortinas tan negras como la pez.Y llegó PODEMOS.Un chico con coleta se hizo con el mando de los medios audiovisuales que por aquel entonces mediaban ya con un formato sociopolítico.Y le escuchamos hablar.Sí,muchos de aquel entonces estamos en este ahora por escuchar aquellas tronadoras verdades que eran tan nuestras,tan de nuestra indignación,tan de nuestros adentros para ser gritados vox populi.Y le tomamos como bandera.Yo mismo pregunté en todos sitios quién era este muchacho-no sé por qué me parecía tan joven-,quién era este advenedizo.Lo que sí diré es que le admiré desde el prinicipio.Pablo y Política fueron para mí dos equivalencias insoslayables.Leí sus libros,los libros de Podemos.Admiré,cómo no,a Juan Carlos Monedero,y también leí sus libros,los leo,no dejo de leerlos.Y a Errejón,y a Bescansa,y a...tantos.También participé en los Cursos de Verano de Podemos,y aprendí tanto que aún reflexiono sobre aquellos temas que debatíamos en las aulas y en los jardines.Ahora pertenezco a un Círculo y al Área de Cultura.Y ando entusiasmado.Pero quiero esbozar desde aquí alguna autocrítica.Quiero hablar de ti,Pablo Iglesias.Es cierto que hemos sufrido un contratiempo duro en Catalunya.Es cierto que los medios de comunicación manipulan el sistema,es cierto que no llevábamos diez años echando raíces como Ciudadanos y sus adláteres.Es cierto que no fue la mejor elección,quizá,volver a la sopa de siglas.Es cierto que se ha hecho autocrítica y que se quiere enmendar la plana.Pero hoy vuelves a salir en la Sexta Noche y eres un pálido reflejo de aquel batallador invencible de la palabra política.Te repitieron hasta la saciedad que eras un buen comunicador y aceptaste el envite.Lo eras.Lo eras porque fruncías el ceño y porque embestías con la fuerza del pueblo.Era hasta bello seguir el fruto de tus argumentos.Luego la derecha cavernaria mediática que copa buena parte de la pantalla te dijo que parecías cabreado,que amilanases tus arrebatos.Les hiciste caso.Yo no creo,Pablo, (déjame llamarte así,con cercanía de pueblo) que necesitemos un Pablo más relajado,y mucho menos un Pablo bufón.Cuando te vi en el programa de Ana Rosa jugando a no sé qué estrategia de quitar el ceño fruncido y desnudar la larga cabellera no me pareció del todo mal.Lo que nunca pensé es que fueras a perder tu indentidad.En Catalunya te vi responder haciendo el indio.Argumentarás-sabrás hacerlo-que había que aligerar la tensión de la campaña,o mejor,que la ironía es un plato exquisito.Ya viste que no.Pablo,tu fuerza no sólo está en la táctica y estrategia a seguir, tu fuerza está-quiero pensar que sigue estando-en tu palabra acertada,en el filo agudo de tu argumento,en el corazón que desprende tu voz al sonar como el grito del pueblo ahogado,del pueblo callado,de la mujer y del hombre que sufren la ignominia,la indignidad,la vergüenza de tener un partido en el gobierno que se arrodilla ante Merkel y ante los bancos,y que defiende el poder económico neoliberal y neoconservador que inutiliza al Estado y rompe con los derechos sociales que tanto nos costó lograr en la historia y que dejó a tantas mujeres y hombres en las cunetas y en los caminos.Hoy has vuelto a la Sexta.Y te arrogas que ya no frunces el ceño.Y te equivocas.Es lo que quieren de ti.La caverna mediática,derechista y manipuladora,franquista por devoción y merkelista por glorificación,dicta siempre lo que se debe hacer.También a Carmena.Y hoy vuelven a llevarte como muñeco de guiñol a su absurdo teatro de ideas rancias,reaccionarias y anacrónicas.Y caes.Repites tú mismo ideas como mantras y no sacas tu aullido.No te quieren lobo,no te quieren tigre.Te quieren oveja de su redil.Y yo digo que ya basta de jugar a su juego.Impongamos nuestras normas,nuestras ideas.Gracias a Monedero has salvado los muebles.Ha sido Monedero quien ha cogido el testigo por los cuernos y nos ha recordado quiénes somos,el pueblo, la gente, el ciudadano de a pie,todos los que esgrimimos el día difícil de los Círculos. Pablo,FRUNCE EL CEÑO.Vuelve a disputarte,asalta los cielos,ruge en la batalla,pelea como un solo cuerpo que es el pueblo,tu pueblo.Pablo,estamos contigo, a tu lado. Somos PODEMOS.Somos ilusión,somos necesidad,somos perseverancia,somos lucha,somos clarividencia,somos la pregunta y la respuesta.Dejemos las bufonadas,dictémonos con solvencia la hoja de ruta,no cerremos la brecha,movilicemos al pueblo,¡ESTÁN ESPERANDO!,acudamos a su llamada, a su grito, digamos a los pueblos de qué estamos hechos,hablemos con sus gentes,luchemos a pulmón abierto.Y tú,Pablo Iglesias,frunce el ceño,abre tu boca de pan de pueblo,habla por los costados de las gentes,olvida al lobo con piel de cordero y ayuda al cordero a tener la fuerza de un lobo,olvida a todos aquellos que te tocan el hombro y se arriman para socavarnos,vuelve a ti,vuelva el don maravilloso de tu palabra.Somos tú, somos Podemos.Nos esperan días duros, días difíciles pero como se dijo en aquel lema del Mayo del 68:¡Seamos realistas, pidamos lo imposible!Y hagamos pueblo con tu palabra viva, con tu lucha, con nuestra lucha, con la fuerza rebelde de quienes saben que otro mundo es posible y de quienes no quieren vivir de rodillas sino estar de pie y con la dignidad de una persona libre.Pablo,vuelve.Y frunce el ceño.
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Letra cancion Salir de Ahi de Indios. Todos los derechos de la cancion son de la banda INDIOS. Porque salir con una latina. Según la experiencia de Martijn, recuerda que cada persona es diferente y estamos compartiendo nuestra experiencia. ... ¿Qué sucede si los chicos indios tienen ... Suscribite al canal de Popart https://bit.ly/2tXBQvz Conseguí 'Salir de ahí' en todo el mundo en: https://itunes.apple.com/ar/album/indios/id722135324 Escuch... Dale LIKE si te gustó el video y SUSCRIBETE ! INSTAGRAM @PLANETTAS y @LETSVOLANT CONTACTO: [email protected] NUVIS LINK : https://www.youtube.com/chan... Suscribite al canal de Popart https://bit.ly/2tXBQvz Conseguí 'Chicos' en todo el mundo en: https://itunes.apple.com/ar/album/indios/id722135324 Escuchalo En... Si te gusta todo lo que tenga que ver con viajes, tradiciones, comida, aventuras, y mucho más, suscríbete a este canal y no olvides poner la campanita! Y tam... Suscribite al canal de Popart https://bit.ly/2tXBQvz ARTISTA: INDIOS FT. ADRIÁN DÁRGELOS TEMA: CHICOS Grabado en vivo en el Teatro Opera el 8 de Abril de 2016. Salir de Ahí - Duration: 2:13. Indios ... Indios - Chicos - En El Visionario - Duration: ... Canción de cuna (Con letra) - Duration: 5:42. Canal Piojoso 769,027 views. Indios - Chicos - Acústicos con Mojo - Duration: 4:07. Canal de la Ciudad 1,042 views. 4:07. Language: English Location: United States Restricted Mode: Off History Help